Los beneficios de la meditación ya han sido demostrados incluso desde el mundo científico. El campo de la neurología ya nos habla de esta práctica con una naturalidad impensable hace unos años. Y desde mi punto de vista, debería formar parte de cualquier proceso terapéutico y de desarrollo personal que se precie. Es más, debería ser una práctica fundamental en nuestras vidas, tal y como lo es el lavarse los dientes.

He intentado meditar la mayor parte de mi vida adulta, y como mucho conseguía 5 minutos de no pensar en nada. Sabía de los beneficios de realizar esta práctica pero no encontraba la fórmula para encontrar a mi verdadero yo.

Con el tiempo me fui dando cuenta que meditar, en realidad, no es necesariamente sentarse en posición de Buda tratando de no pensar en nada. Puede ser cualquier actividad donde focalices tu atención y tu mente no esté vagando de una preocupación a otra sin parar. Yo encontré eso entre caballos. Cuando estoy con ellos, simplemente cepillándolos, lo hago con el 100% de mi ser. Ahí no existen problemas, trabajo, familia o cualquier otra situación que normalmente mantenga mi mente ocupada. En el momento que cojo el cepillo, miro a mi caballo y sólo existimos él y yo. Y lo mejor de todo, es que no implica ningún esfuerzo, no hay una lucha por mantener la mente en blanco, simplemente sucede. Y una vez que sucede y te haces consciente de ello, puedes ir ahí tantas veces como quieras y practicar hasta que la meditación sea parte natural de tu vida. Es más, puedes llevarlo también a otras prácticas de tu día a día. Así que piensa un poco, ¿qué actividad te hace vivir ese momento de forma completa?

En mi caso, a pesar de haber encontrado esta práctica y realizarla regularmente, mi propio desarrollo personal siguió evolucionando hasta que encontré un curso de Chamanismo con la maestra Sandra Ingerman. Sí, lo sé, eso de chamanismo suena un poco esotérico, pero en mi experiencia, no es más que meditación con intención. Y es que cuando consigues bajar la intensidad de las ondas cerebrales a través de la respiración o cualquier otra técnica de relajación, y pones una intención a la meditación, entras en contacto directo con tu inconsciente, con toda la experiencia y sabiduría de tus ancestros, con una especie de consciencia superior. Y esa experiencia me cambió la vida. De repente todo cobró sentido, las malas experiencias ya no son malas, todo es aprendizaje, y la vida se convierte en una aventura de la que no me quiero perder ni el más mínimo detalle. Así que tanto si ya te has planteado empezar a meditar, como si es la primera vez que oyes hablar de ello, no lo dudes y dale una oportunidad. Internet está lleno de meditaciones guiadas que puedes ir probando hasta encontrar aquella que más se adapta a ti. ¿A qué esperas?

Si quieres empezar o profundizar en la meditación no dudes en contactar conmigo. Para averiguar qué emociones bloquean tu desarrollo y aprender técnicas de liberación emocional, no te pierdas los cursos de auto-ayuda online que he creado para ayudarte, incluye una meditación guiada por mí. Y si no encuentras el apropiado para tu caso, siempre puedo diseñar uno exclusivamente para ti. Para cualquier consulta o aclaración, contacta conmigo directamente, responderé a la mayor brevedad posible.

Meditación – El Arte De Ir Hacia Dentro
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