Y por fín llegamos al enfoque donde comenzó mi aventura; la Psicoterapia y Desarrollo Personal Asistidos por Animales, PAA.

Allá por el año 2001, encontré un curso de terapias asistidas por animales, investigué un poco más en Internet y supe que eso era a lo que me quería dedicar. Así que, a la par que bebía todos los libros y la información disponible, me registré en el primer curso, que junto con los muchos que le siguieron, marcaron el inicio real de mi carrera.

Sin embargo, yo siempre tenía en la cabeza trabajar específicamente con caballos, no me preguntes por qué. En España ya se empezaba a hablar de la Hipoterapia y la Equitación Adaptada, pero no me terminaba de llamar la atención. Por alguna razón, en mi cabeza estaba muy clara la forma de trabajar con estos animales tan poderosos; quería trabajar Psicoterapia y Desarrollo Personal y Profesional; quería trabajar herramientas sociales; cómo mejorar nuestra filosofía de vida a través de realizar procesos y actividades con los caballos. Pero no fue hasta 2008 que EAGALA (Equine Assisted Growth and Learning Association) vino a España por primera vez para ofrecer su formación. No sabía muy bien qué esperaba del curso, pero de repente todo aquel caos de ideas en mi cabeza sobre cómo enfocar este trabajo, tomó forma y se organizó. Había encontrado mi hogar, mi más profundo ser, fue maravilloso.

Ha llovido mucho desde entonces y hoy en día mi forma de trabajar y de conducir las sesiones tiene muy poco que ver con aquel primer contacto de la mano de EAGALA. Se ha transformado en una integración de la meditación en la naturaleza, la psicoterapia, la liberación emocional, etc., que al fundirse con la presencia de los caballos alcanza un nivel mucho más profundo. Además de hacerte consciente de lo que estos bellos seres pueden hacer por nosotros.

Yo trabajo principalmente con caballos y con perros. Durante las sesiones actúan como espejo de la persona con la que interactúan en ese momento. Así que básicamente, una vez que hemos establecido lo que quieres conseguir en esa sesión, se diseña una actividad para realizar con el animal, que hace de metáfora de tu situación real. Por lo tanto, todos los problemas o los retos que te encuentras durante la actividad, van a ser los mismos que te encuentras en tu situación real. De esa forma, según van surgiendo emociones y/o bloqueos, te guío para que examines lo que transmites y lo que percibes, y así vayas liberando a través de las técnicas más apropiadas en el momento. Eso hace que ideas nuevas vengan a ti de forma natural y encuentres soluciones que antes no podías ver para seguir avanzando, creciendo y evolucionando.

Ahora, ¿por qué animales?

Tenemos tendencia a pensar en ellos como seres menos evolucionados. Pensamos que el lenguaje y el pensamiento complejo nos hace superiores, pero también provoca que nuestra vida sea mucho más difícil y complicada. Y tan sólo observándoles, podremos ver que todo es mucho más sencillo.

Así que, si tienes dudas respecto a algo, contempla la posibilidad de preguntarle a un animal. Puede ser desde tu mascota hasta un pájaro que veas en el parque. Ten por seguro que te responderá. Sólo tienes que aprender a comunicar con ellos desde la compresión y aceptación de que todos somos diferentes en unos aspectos, e iguales en otros, al mismo tiempo que te dejas llevar por tu intuición y por qué no, por tu imaginación, ¡es mucho más poderosa de lo que imaginas!

En fín, tengo miles de anécdotas maravillosas sobre animales ayudando humanos que me encantaría contarte, pero me voy a concentrar en una en particular, que tuvo un gran impacto en mi.

A comienzos de 2016, mi compañera en EquiSense, Victoria Wilkinson y yo, llevamos a cabo un proyecto de Terapias Artísticas y Asistidas por Perros en el Centro Penitenciario de Almería, 12 pasos por compartir. El primer día en que introducimos a los perros, propuse al grupo una actividad que representaba la consecución de aquello que deseaban. Uno de los participantes, eligió a un perro que tenía sus propios planes; no moverse. El participante, lo interpretó como rechazo y tuvo una reacción fuerte. La sesión continuó y en un momento dado ésta persona me pidió permiso para ir al aseo y se fue. Después de la sesión se acercó a nosotras para hablar de cómo se sentía, hablamos un poco y ahí se quedó todo.

Antes de terminar el programa, tocaba retirar a los perros, así que les propusimos escribir una carta de despedida. Cuando esta persona me entregó la carta, me contó lo que realmente ocurrió ese día: Cuando pidió permiso para ir al aseo, iba prácticamente llorando, se encerró en el servicio y otro de los perros empujó la puerta detrás de él, entró y comenzó a lamerle las lágrimas que le caían por las mejillas. Ese día su percepción e interpretación de las cosas que le sucedían cambió y empezó a ver una salida.

Si quieres empezar o profundizar en tu propio crecimiento no dudes en contactar conmigo. Para averiguar qué emociones bloquean tu desarrollo y aprender técnicas de liberación emocional, no te pierdas los cursos de auto-ayuda online que he creado para ayudarte, incluye una meditación guiada por mí. Y si no encuentras el apropiado para tu caso, siempre puedo diseñar uno exclusivamente para ti. Para cualquier consulta o aclaración, contacta conmigo directamente, responderé a la mayor brevedad posible.

Psicoterapia y Desarrollo Personal Asistidos por Animales
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