Esta semana me he dado cuenta de algo que ya sabía, si eso tiene sentido.

Me he dado cuenta de que cada vez que tengo que ir hacia dentro para sanar, mi ego aparece y empiezo a solucionar la vida de los demás. Y por los demás quiero decir los más allegados.

Como terapeuta sé perfectamente que mis clientes no necesitan mis soluciones, por lo que nunca ofrezco respuestas ni consejos, si no guía para encontrar su propio camino.

Sin embargo, en el día a día y en lo personal, nos sumimos tanto en nuestro trabajo y en nuestra vida que, ciertas cosas se nos escapan. O bien, las intuimos, pero cada vez que alguien nos lo muestra, nuestra mente toma el mando y cambia el canal. ¿Te suena?

Esta semana finalmente se iluminó la bombilla en mi cabeza y encajaron todas las piezas.

Hice una meditación con la intención de liberar el miedo que me impedía conectar con mi verdadero ser interior e intuición y vi claramente como cada vez tengo que cuidar de mi misma, les digo a mis seres queridos cómo cuidar de sí mismos.

Haciendo esto, no ayudamos a nadie. Pues les estamos recomendando lo que sería bueno para nosotros, sin escuchar realmente sus necesidades. Eso sin mencionar, la falta de respeto hacia esa persona, pero también hacia nosotros mismos, al no tomar conciencia y cuidar de nosotros mismos.

Es por eso que esta semana te traigo los siguientes ejercicios que te ayudarán a aclarar tus motivaciones y a diferenciar las necesidades y deseos de los demás.

  • Toma papel y boli y responde a las siguientes preguntas:
    • ¿Cuál es mi propósito y qué hago para llevarlo a cabo cada día? (Ten en cuenta que puedes tener varios propósitos, elige uno.)
    • Para asegurar especificidad, responde en menos de cinco palabras, ¿Por qué lo hago?
  • A lo largo de la semana, esfuérzate y pregunta a dos personas al día, si hay algo que puedes hacer por ellas. Haz la pregunta de forma general y abierta, para no desviarla hacia una dirección particular. Escucha atentamente lo que realmente quieren y responde a eso. En lugar de hacer presunciones de lo que necesitan.

No hay nada de malo en ayudar a los demás y sentirse bien por ello. Sin embargo, si lo convertimos en el epicentro, es muy fácil perder la vista de lo que es realmente útil. Por eso, debemos aprender a separar lo que es mejor para los demás, de lo que “asumimos” que es mejor para los demás.

Volviendo a mi historia, a partir de ahora tengo la firme intención de llevar a cabo aquello que recomiendo a los demás que hagan, lo que me va a venir de maravilla porque lo que recomiendo normalmente es quererse, aceptarse y ¡darse muchos masajes!

Si te ves reflejad@ en estas palabras y no sabes cómo salir, puedo ayudarte. Estudios demuestran que la solución a estos retos o desafíos es generalmente emocional y yo puedo ayudarte a conectar con tu verdadero ser interior, puedo ayudarte a sentirte dign@ y segur@ de una vez por todas, puedo ayudarte a descubrir la abundancia que este mundo te ofrece, puedo ayudarte a enamorarte de tu propia vida. Contacta conmigo para una primera cita gratuita online y te ayudaré a definir el proceso adecuado para ti.

Auto Respeto – Reclamando mi Poder
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