Cada vez que comienzo un taller o seminario sobre terapia de liberación emocional, me gusta que los participantes se describan con dos palabras. El fin de este tipo de presentación, es darse cuenta que esas palabras siempre llevan una emoción asociada que hace que los demás nos recuerden por ellas mucho mejor que por nuestro nombre. Otro de los objetivos es presentarme a mi misma como “introvertida” y “fascinada por la vida”. Eso siempre es motivo de debate porque nadie se cree que sea introvertida cuando estoy hablando en público y además, de forma bastante apasionada. Pero es cierto, soy muy tímida. Sin embargo, ya hace mucho que empecé a hacerme consciente de cómo me comporto, de aquello que llaman mis fortalezas y debilidades. Y trabajo día a día en ellas para encontrar aquellos comportamientos y emociones que me han sido “programados”, y así poder transformar esas fortalezas y debilidades para ponerlas a mi servicio en lugar de seguir siendo su esclava. Es cierto que unos días cuesta más que otros, pero al final siempre es gratificante y positivo.

Como ya sabéis los que me seguís, soy terapeuta, coach y formador ocupacional y trabajo con diferentes herramientas para lograr que mis clientes logren sus objetivos, pierdan sus miedos y sanen. Y como todo pasa por aprender a gestionar las emociones voy a empezar hablando sobre la terapia de liberación emocional.

La liberación emocional es el fin o el objetivo de cada proceso, bien sea terapéutico o de coaching, que pretenda ayudar a superar obstáculos o limitaciones, perder miedos, tratar ansiedad, estrés o, en definitiva, ayudar al desarrollo personal y/o profesional de cualquier persona o grupo. ¿Por qué? Porque se trata de un conjunto de técnicas que nos ayudan a modificar los síntomas físicos y los bloqueos emocionales que experimentamos, así como las creencias limitantes que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida.

Pero vayamos por partes, ¿qué son las emociones? Básicamente, son esas etiquetas que ponemos a las sensaciones físicas que nos provocan nuestros sentimientos, gustos, creencias, pensamientos, etc. Y si lo pensamos detenidamente, son el motor de nuestro comportamiento y nuestras acciones. Es decir, debido a la emoción que sentimos en un momento dado, tomamos una u otra decisión con respecto a cualquier tema que nos ocupe en un momento dado. Eso cuando no tenemos ya asociada una respuesta automática que ni pensamos, y hace que respondamos siempre de la misma manera sin siquiera darnos la opción de discernir, sobre si es apropiada o no en ese momento. Un ejemplo podría ser cuando interpretamos que alguien ha sido irrespetuoso. Eso nos hace sentir una emoción que nos lleva a defendernos o huir, dependiendo de cuál sea nuestro programa. Teniendo esto en cuenta, podemos rápidamente concluir que son muy importantes en el curso de nuestra vida, y por tanto, el saber gestionarlas es de máxima importancia para nuestro desarrollo, tanto personal como profesional. Y aquí es donde entra la liberación emocional.

Siempre me gusta aclarar que a través de las terapia de liberación emocional, uno no pierde la capacidad de sentir. Lo que hacemos es aplicar ciertas técnicas para desbloquear aquellas emociones, que debido a una experiencia vivida como más o menos traumática, han quedado cristalizadas o atrapadas en nuestro interior y están impidiendo nuestro propio crecimiento y desarrollo personal y profesional. Seguro que has experimentado en algún momento la frustración que conlleva el reaccionar ante un tipo de situación de la misma forma una y otra vez, incluso sabiendo que no tiene sentido o que es irracional. Los miedos, la ansiedad o el estrés son un buen ejemplo de este tipo de respuestas automáticas. Sin embargo, no son más que condicionamientos que puedes desasociar, a través de estas técnicas, para llegar a la calma, y poder decidir cuál es la respuesta más apropiada para esa situación concreta y para tu mayor beneficio.

Si estás interesado en hacer un proceso de liberación emocional, echa un vistazo a los cursos de auto-ayuda online que he preparado. Y si no encuentras el apropiado para tu caso, siempre puedo diseñar uno exclusivamente para ti. Para cualquier consulta, no dudes en contactar conmigo, te responderé a la mayor brevedad posible.

Terapia de Liberación Emocional
Etiquetado en:                                                                    

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos requeridos están marcados *