Decidí salir de las redes sociales y minimizar el trabajo todo lo posible al poco tiempo de que se diera el estado de alarma a mediados de marzo.

Por más que esta pandemia se pueda deber a la negligencia de algunos, a la incompetencia de otros o a cualquier otra causa, creo firmemente que hay un propósito más Universal, que es hacer una PAUSA. Parar de verdad y sacar tiempo para observar lo que estamos haciendo al planeta, ir hacia dentro y conectar con el verdadero ser que olvidamos hace ya tanto tiempo, que ni siquiera recordamos si es real. Y eso es lo que estoy haciendo.

Durante este tiempo, estoy meditando todos los días, escribiendo mi autobiografía con el fin de entender mis patrones, por qué reacciono de la forma en que lo hago y encontrar la forma de liberar cualquier emoción atrapada para, a partir de ahora, responder en lugar de reaccionar.

Pero el descubrimiento más importante ha sido el de mi rol como “ama de casa”.

Durante toda mi vida he rechazado el rol de ama de casa. Mi padre siempre me dijo que tenía que ser independiente y ganar mi propio dinero y, con todo lo razonable que parece ese consejo, la realidad es que me ha hecho mirar la vida desde sólo una perspectiva y me he perdido una parte esencial de la misma. De hecho, el resultado ha sido que me he enfocado exclusivamente en mi trabajo y durante los últimos años, he tenido dificultad para encontrar el equilibrio entre mi vida personal y profesional, lo cual no parece tan malo cuando considero lo que me encanta mi trabajo, pero la verdad es que cada vez que tenía que prestar atención a otros asuntos, sentía como si me estuviesen quitando algo. Estaba robando tiempo de mi trabajo y, por lo tanto, perdiendo el tiempo. Y esa mirada, me pasó factura en mi vida personal.

Pero ahora, con el estado de alarma en todo el planeta, ya no tenía excusa. Tenía que encontrar el equilibrio, porque el éxito sólo merece la pena si es generalizado, no sólo en una parte de tu vida y así es como lo estoy haciendo:

  • Estoy buscando nuevas recetas y cocinando poniendo todos los sentidos, y ¿sabes qué? ¡La comida nunca había sabido tan bien!
  • Limpio mi casa con atención plena, lo que he odiado siempre, ¡y ahora me encanta! Probablemente, porque me he quitado la responsabilidad y el peso de tener que generar dinero.
  • Aprovecho cuando tengo que sacar a mi perro para conectar con la naturaleza y los elementos y me he dado cuenta de cómo los pájaros cantan más que nunca y los animales en general, están mucho más relajados.
  • Estoy centrándome en mis necesidades personales, sí, pero también en las de mi familia y, aun así, todavía tengo tiempo para leer una novela, por ejemplo, y me he dado cuenta de cuánto tiempo hacía que no me permitía leer por el simple placer de leer.

Sin embargo, el viaje no está siendo un camino de rosas tampoco. Hay días en los que me entran dudas y entro en pánico. De repente, empiezo a pensar en que estoy dejando atrás mi negocio y que no voy a ser capaz de retomarlo y que voy a perderme. Voy a perder mi identidad. Esa está golpeando fuerte.

Hoy mismo me he encontrado llorando durante mi meditación, sobrecogida por la tristeza porque no sé quién soy.

Por una parte, siento que está bien. Al fin y al cabo, esa es la meta de la meditación. El no identificarse con nada, porque SOMOS TODO. Pero, por otro lado, entro en pánico porque si no soy terapeuta, o coach o formadora, si no tengo una identidad, no existo…

Supongo que tengo deberes para los próximos días. ¡Veremos a dónde me llevan!

Espero que estés llevando maravillosamente estos momentos de incertidumbre en los que todos estamos sumidos. Sería estupendo que compartieses tus preocupaciones o trucos para llevarlo lo mejor posible en los comentarios, de esa forma nos ayudamos los unos a los otros.

Muchas gracias por leer.

Con mis mejores deseos, un saludo.

Susana Salamanca

PERDIÉNDOME DURANTE EL AISLAMIENTO
Etiquetado en:                                                                                            

2 pensamientos en “PERDIÉNDOME DURANTE EL AISLAMIENTO

  • mayo 6, 2020 a las 6:43 pm
    Enlace permanente

    Hola Susana,
    Que bonitas tus palabras, gracias por compartirlas. Creo que uno de los grandes secretos de la vida es la vuelta a nuestro hogar, nuestra verdadera esencia que el velo del olvido nos hace difícil reconocer. Todo lo demás se acaba desvaneciendo en el tiempo.
    Un fuerte abrazo.

    Responder
    • mayo 7, 2020 a las 5:52 pm
      Enlace permanente

      Efectivamente Jou,
      La vida profesional puede ser fantástica y llena de satisfacciones, pero el reconocimiento del hogar y de los seres queridos a un nivel profundo es básico para una vida saludable y equilibrada a nivel físico, mental y emocional.
      Me alegra saber de ti y que estás bien. Un abrazo.

      Responder

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos requeridos están marcados *