Una semana más te voy a seguir contando cuáles son las herramientas con las que trabajo para ayudarte y servirte. Y esta vez le toca el turno a la Psicología Cuántica.

El tema cuántico se abrió ante científicos e investigadores a través de la física. Y es que, aunque seguimos viviendo acorde a la física de Newton, donde hay una realidad tangible común a todos, hace ya muchos años que la física descubrió un mundo lleno de posibilidades, el mundo cuántico.

Todavía hay mucho que investigar, pero la física cuántica nos viene a decir que hay tantas realidades como seres vivos en el planeta y que cada uno de nosotros crea su propia realidad. ¿Conoces al Dr. Quantum? Atento a este vídeo.

Interesante ¿verdad? Si extrapolamos este descubrimiento a nuestro día a día, nos damos cuenta que como ya dijo Hilario Ascasubi, “Las cosas no se ven como son, las vemos como somos”. Pero mientras sigamos viviendo convencidos de que lo que vemos en nuestro mundo exterior, es igual para todo el mundo, seguiremos dando vueltas en la misma espiral de malos entendidos, creencias limitantes, bloqueos, estrés, ansiedad, falta de motivación, decaimiento y desesperación por no conseguir nuestros sueños…o al menos no de la forma en que queremos conseguirlos.

Sin embargo, tengo buenas noticias. Tan pronto como te haces consciente de que todas tus experiencias, hablan más de ti mismo que de los demás, y aprendes de los mensajes escondidos en esas situaciones para ti; el mundo cuántico se abre a tus pies, y tu vida se convierte en una aventura de aprendizaje y logros continua. De repente, te conviertes en el amo y señor de tu propio destino. Es más, eres responsable incluso de tu salud. Como bien dice el biólogo celular, Bruce Lipton; “Las enfermedades se disparan o no, según cómo seamos capaces de adaptarnos al medio, cómo afrontemos lo que nos sucede y cómo reaccionemos ante los problemas que nos surjan”. Pero claro, el proceso puede ser doloroso. De repente te das cuenta que aquello que más te irrita o más te duele, esconde un mensaje personal para ti. Y tienes que volver la mirada y empezar a buscar dentro de ti, y eso a veces es duro. Créeme, descubrir que el idiota de turno que siempre va a 20 km por hora en el coche delante de ti, cuando ya llegas tarde, es tu responsabilidad, es todo un reto!!! Pero fuera de bromas, en muchas ocasiones, la herida es muy profunda y difícil de encontrar, por lo que requiere del apoyo y guía de un profesional.

No obstante, siempre es más sencillo comenzar con aquello que tiene menos importancia. De esa forma crearás un hábito que facilita la búsqueda de problemas emocionales más profundos. Y para eso sólo tienes que seguir estos 3 pasos:

  1. Lleva un diario y apunta cada vez que reaccionas de forma automática ante una situación en lugar de responder de forma consciente.

    Hemos automatizado tanto nuestra vida, que en muchas ocasiones reaccionamos sin pararnos a pensar si esa reacción tiene siquiera sentido. La realidad, es que no reaccionamos ante las situaciones, reaccionamos ante cómo nos hacen sentir. Pero cuando nos damos la oportunidad de analizar tranquilamente la situación, nos damos cuenta que o bien no era para tanto, o directamente no tenía sentido reaccionar de la forma en que lo hicimos. Y si lo tenía, seguro que había una manera más constructiva de abordarlo.

  2. Cada vez que te encuentres emitiendo un juicio de valor hacia una situación o hacia otra persona, hazte la siguiente pregunta: ¿Qué lección se encuentra en esta situación para mi, qué puedo aprender de esto? Una pista la podrás encontrar preguntándote cómo te hace sentir esa persona o situación. Las emociones no engañan.

    Aunque no encuentres la respuesta enseguida, irás creando un hábito y poco a poco y casi sin darte cuenta, descubrirás que cada vez la encuentras más rápido y que, de hecho, te encuentras en ese tipo de situaciones cada vez con menos frecuencia.

  3. Una vez que descubres cuál es la lección o el reto al que te enfrentas (pueden ser miedos, falta de autoestima o confianza ante determinadas situaciones…), pregúntate cómo te hace sentir y libera la emoción.

    Una técnica de liberación emocional muy efectiva, es sacudirse como hacen los animales después de una siesta o tras una situación estresante. Lo hacen para liberar la energía sobrante, aquello que ya no les sirve. Y así, poder continuar con su vida sin arrastrar rencores de situaciones pasadas. Aprendamos de ellos, ¡tienen mucho que enseñarnos! 😉

Si quieres profundizar y aprender más técnicas de liberación emocional, no te pierdas los cursos de auto-ayuda online que he creado para ayudarte. Y si no encuentras el apropiado para tu caso, siempre puedo diseñar uno exclusivamente para ti. Para cualquier consulta o aclaración, contacta conmigo directamente, responderé a la mayor brevedad posible.

Cómo Cambiar Tu Realidad Y Sanar En 3 Pasos – PSICOLOGÍA CUÁNTICA
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